SOBRE MÍ

Corazón de Chocolate

La Historia de su Origen


La Maestra Pastelera Cintia Zanella

Cocino con mucho amor porque la cocina es un gran amor para mí.


Desde que tengo razón que me recuerdo divertida cocinando para brindarme a los otros con registro, dedicación y atención.


Realizo mi trabajo con placer y gusto; despliego en él toda mi creatividad y libertad; y lo hago con todo el amor y dedicación que tengo para ofrecer.


En mis comienzos jugaba en la cocina de mamá a "practicar"; "hacia que cocinaba". Con mi hermana juntábamos frutos y hierbas de la naturaleza y "cocinábamos" en nuestros mundos y juegos personales; donde hacíamos de "mamás cocineras".


Hoy la cocina es mi eje central, porque no sólo vivo de ella, sino que vivo en y para ella; rodeada de mi hermosa familia que me ayuda y colabora para llevar adelante mi emprendimiento desde hace ya trece años.


Trabajo sin pausas; con mucho amor, dedicación y sin dejar de adquirir los conocimientos necesarios para actualizarme y seguir ofreciendo constantemente las últimas novedades.


Mis clientes son mi base de inspiración y mi motor para seguir creciendo día tras día.

mis primeros pasos

en la pastelería

Si bien todo empezó en la cocina de mi infancia, degustando las riquísimas comidas de mi nonna; mis estudios formales comenzaron en el área hotelera.


Soy administradora de hoteles y organizadora de eventos (entre otras cosas más) y por eso... ¡tanta creatividad!


En medio de los eventos que dirigía al trabajar para las diferentes cadenas hoteleras, gracias a las que comencé por insertarme en el mercado laboral (recién graduada); descubrí que había algo más grande que llamaba mi atención y latía dentro de mí: La Pastelería.


Fue así; evento, celebración, fiesta, reunión, festejo con dulces de por medio, que terminé por decidirme y lanzarme de lleno a mi lado artesanal y creativo; estudiando aquello por lo mi corazón late desde hace tiempo.

Manos en la Masa
Partiendo un Huevo con las Manos

mi hogar

mi Corazón de Chocolate

Corazón de Chocolate es mi hogar, mi casa, mi refugio y guarida.


Dulce, acojedora, divertida, creativa; a veces rebelde y algo caótica, pero siempre alegre y presente en cada detalle para poder disfrutarse.


Hogar que brinda amor, que resuelve, crea y recrea; que hace mucho más lindos y dulces los momentos en que hay que celebrar y agradecer.


Dulce hogar que congrega, festeja, conmemora, recuerda y añora; que siempre regala una sonrisa y comparte lo que siente en torno a una mesa dulce como excusa de reunión familiar; que puebla las reuniones con cálidos y golosos "te quiero"; y que nos aglutina de forma, tanto implícita como explícita.


El núcleo de mi emprendimiento artesanal es mi propio corazón, mi familia; el recuerdo de lo que alguna vez fue una deliciosa merienda llena de cosas dulces; y sobre todo, llena de mucho amor en medio de un canto y una felicitación maternal, que me impulsaban continuamente a seguir adelante.